Cremas para piel sensible

La piel sensible es una de las dolencias más comunes de la piel. También hay que decir que es una de las más molestas ya que tiene un conjunto de síntomas realmente incómodos.

A esto hay que sumarle que el tratamiento para este tipo de piel es complicado pudiendo actuar en la mayoría de los casos desde el punto de vista de la prevención con distintas lociones.

Sin embargo, teniendo en cuenta que la piel sensible hace que las capas de la piel reaccionen de manera muy virulenta ante casi cualquier estímulo, lo que vamos a hacer es hablar de las propiedades que tienen que tener esas cremas de manera que podamos establecer una pequeña guía para saber cuál de ellas adquirir.

¿Cómo son las cremas para piel sensible?

Hay que partir de la base de que las cremas para esta dolencia deben abarcar un amplio espectro de síntomas. Esto es así porque esta dolencia no solo se manifiesta a través de un conjunto de síntomas definido.

El hecho de que la piel se altere como consecuencia de un tejido, de la temperatura, de un exceso de humedad o ante una reacción alérgica, hace que sea complicado dar con la crema perfecta. Aun así aquí os enumeramos algunos elementos a tener en cuenta.

  • El primer aspecto que tenemos que tener en cuenta es la hidratación. Y es que la crema por la que nos decantemos tiene que tener una componente de hidratación muy fuerte. Esto debe ser así porque la falta de hidratación es el principal problema de la piel sensible.
  • Uno de los síntomas de la piel sensible es que los picores, o mejor dicho el hecho de rascarse, puede producir pequeñas heridas. Pues bien, para ello no está de más que la crema que vayamos a utilizar sea también una crema emoliente. Esta cualidad es la que hace que el picor y el dolor no sea el protagonista.
  • Muchas personas de las que padecen piel sensible suelen tener ciertas partes del cuerpo, como por ejemplo las manos, levemente inflamadas como consecuencia, seguramente, de algún tipo de reacción alérgica. De ahí que sea importante que la crema tenga alguna propiedad antiinflamatoria.
  • Aunque no sea lo más frecuente también hay que tener en cuenta que el picor y el hecho de rascarse puede dar lugar a pequeñas heridas. Unas heridas que se pueden llegar a infectar por lo que habría que plantearse adquirir una crema con una cierta cantidad de antibiótico.Afortunadamente actualmente son muchos los laboratorios los que elaborar estas cremas. El amplio abanico que nos podemos encontrar en la farmacia hace que no haya problema alguno para dar con la crema que necesitamos.De todos modos siempre es recomendable probar una crema y ver si tiene los efectos que buscamos. De no ser así podemos probar con otra hasta que demos la que mejor se ajuste a nuestras necesidades siempre, eso sí, siguiendo las indicaciones del especialista que es el que mejor puede conocer nuestro caso.