Hidratar la piel

Si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría del cuerpo humano está compuesto por agua, no hay duda de que hidratar la piel debe ser uno de los procesos más importantes de los que tenemos que llevar a cabo diariamente.

Sin embargo, y tal y como vamos a ver a continuación, no siempre se tiene una información fidedigna sobre este concepto así como sobre cuáles son las mejores acciones que tenemos que llevar a cabo para que esté sea eficaz, efectivo y sobre todo sostenible en el tiempo.

Asimismo, no son muchas las personas las que son realmente conscientes de los problemas que puede conllevar una hidratación deficiente de nuestra piel. Unos problemas que si bien es cierto en un primer momento pueden ser leves, con el paso del tiempo pueden desencadenar graves consecuencias.

¿Qué es hidratar la piel?

Hidratar la piel no es otra cosa que mantener los niveles adecuados de agua de todas y cada una de las capas de la misma. Entre esas capas, y solamente por citar algunos ejemplos, se incluyen la epidermis la dermis y otras capas subyacentes de un espesor mínimo.

¿Cómo hidratar la piel de manera efectiva?

Una vez que ya sabemos qué es este proceso, merece la pena hablar de algunas pautas que tenemos que tener muy en cuenta para hidratar nuestra piel de manera correcta.

  • A pesar de que la hidratación consiste en mantener óptimos los niveles de agua, y aunque suene paradójico, tendremos que evitar el exceso de esta. Y es que la piel, al funcionar por saturación, el exceso de agua lo tomara como una alteración y reaccionará en consecuencia.
  • Las cremas hidratantes deben ser nuestras compañeras día tras día. Una aplicación de manera regular, y eligiendo una marca que nuestra piel tolere sin problemas, nos permitirá tener unos niveles de hidratación siempre óptimos.

En muchas ocasiones no tenemos que pensar tanto en aportar esa cantidad adicional de hidratación sino en evitar que nuestra piel se deshidrate, es decir, que se seque. De la importancia de evitar, en la medida de lo posible, utilizar un exceso de productos químicos en nuestra higiene diaria. Estos productos químicos los podemos encontrar en los jabones o en los champús.

¿Qué consecuencias puede tener una falta de hidratación?

Como ya hemos adelantado, en un primer momento las consecuencias puede que no sean muy graves. Sin embargo, unos primeros síntomas como sequedad en la piel, rojeces, picores e incluso notar que nuestra piel está más tirante de la normal, puede ser la antesala de problemas mucho más serios.

  • Entre estos problemas más serios podemos hablar, por ejemplo, del eczema. Un problema que no solamente afectará a nuestra piel más inmediata como puede ser la de los brazos, la de las piernas o la de las manos sino que también puede afectar, y es entonces cuando esta dolencia entra en un estadio más peligroso, al cuero cabelludo.
  • La psoriasis, a pesar de tener una cierta componente genética, también puede llegar a ser una dolencia severa de la piel. Esta dolencia, se puede evitar, o por lo menos paliar si nuestros niveles de hidratación son los óptimos.

Como has podido comprobar a lo largo de estas líneas, hidratar la piel no solamente es importante desde el punto de vista estético para mantener siempre una iluminación y una elasticidad correctas, sino que también es muy importante desde el punto de vista de la salud ya que podremos prevenir distintas enfermedades.