Piel delicada

Hablar de piel delicada es hablar de un término tan amplio que es muy normal que en la inmensa mayoría de las ocasiones no se sepa con certeza qué es, a qué se debe y, sobre todo, si se puede tratar.

¿Qué es la piel delicada?

Se trata de un trastorno de la piel, el cual, la hace extremadamente sensible a casi cualquier tipo de alteración. De hecho, esta sensibilidad, en muchas ocasiones, la lleva a reaccionar de una manera que puede ser muy perjudicial.

No obstante, y tal y como ya se ha comentado al inicio de estas líneas, este concepto es tan amplio que son decenas de millones de personas las que tienen la piel delicada actualmente.

Causas de la piel delicada

A decir verdad, no existe un único motivo que haga que una persona tenga la piel delicada. Es más, puede darse el caso de que cada persona llegue a este extremo desde un origen completamente distinto a otra.

  • La genética puede jugar un papel fundamental en todo el proceso haciendo que un bebé ya desarrolle esta por el mero hecho de que sus progenitores también lo han padecido.
  • Ni que decir tiene que la rutina de higiene es un factor clave sobre todo cuando se utilizan productos que están elaborados a base de una gran cantidad de productos químicos.
  • Las alergias, sin lugar a dudas, son cruciales. De hecho casi cualquier tipo de alergia siempre tiene como consecuencia hacer que la piel de la persona que la padece sea muy delicada.

Síntomas de la piel delicada

Hacer referencia a los síntomas de la piel delicada es algo complejo. No porque no se tenga constancia del conjunto de síntomas que presenta una piel de este tipo sino porque pueden ser tan variados que en muchas ocasiones estos síntomas son la antesala de un problema algo mayor. Aun así, hay algunos a los que merece la pena prestar mucha atención.

  • Sin lugar a dudas, el picor es el principal síntoma que presenta una piel delicada.
  • La falta de hidratación, es decir, la sequedad, es otro de los signos inequívocos de una piel que está bajo estas condiciones.
  • En otros casos, el que la piel esté roja, e incluso algo inflamada, puede ser otro síntoma de esta dolencia a la que nos estamos refiriendo.

Tratamiento para la piel delicada

Actualmente son muchos los tratamientos, y muy efectivos, los que nos podemos encontrar para esta dolencia. Unos tratamiento que siempre tienen como protagonistas a lociones con un alto grado de hidratación y que con alguna componente emoliente y antibiótica. No obstante, como la piel delicada abarca muchos casos distintos entre ellos, siempre conviene seguir unas pautas que nos ayuden a prevenir el problema.

  • Evitar siempre en la medida de lo posible utilizar agua excesivamente caliente o fría.
  • No entrar en contacto con ropas que estén hechas de fibras sintéticas.
  • Mantener siempre una óptima hidratación de la piel.
  • No utilizar en la higiene personal productos con muchos componentes químicos.