Piel diabética

La diabetes y los desórdenes de la piel son dos aspectos que están muy ligados entre sí. De hecho no son pocas las personas las que padecen diabetes las que, al mismo tiempo tienen algún problema en la dermis.

Sin embargo, el problema es que a pesar de que esta dolencia está reconocido incluso por la Organización Mundial de la Salud, son muy pocas las personas, e incluso muy pocos los profesionales, los que le prestan atención a un problema tan importante como este.

Síntomas de la piel diabética

Como no podía ser de otro modo, la piel diabética se manifiesta en aquellas personas que padecen diabetes. Esta dolencia tiene un conjunto de síntomas que es muy característico y que hace, afortunadamente para el paciente, y a diferencia de otros problemas en la piel, que se pueda identificar de una manera muy sencilla y rápida.

  • Todo comienza, como en la mayoría de los casos, con una falta de hidratación en la dermis. Si bien es cierto que este síntoma es bastante común, hay que decir que en este caso la sequedad es mucho más visible haciendo que incluso la piel comience a cuartearse.
  • Asimismo, otro signo muy característico de este problema es el hecho de que aparezcan pequeñas infecciones en la misma. Esta infección se puede manifestar de varias maneras pudiendo incluso en algunos casos aparecer verrugas. Este es, sin lugar a dudas, uno de los signos más notables y con los que se puede diagnosticar este problema sin margen de error.
  • Por otro lado, y aunque esto no es tan frecuente, en algunos casos más extremos, puede ser que aparezcan ciertas manchas de color blanco. Unas manchas que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo por lo que no es de extrañar que no solo las veamos en las manos o en el rostro sino en otros puntos como, por ejemplo, el pecho.

Tratamiento de la piel diabética

A diferencia de otros problemas con la piel, lo cierto es que la piel diabética se puede tratar de una manera muy efectiva. Eso sí, en cualquier caso lo primero que hay que hacer es acudir al especialista con el objetivo de que determine lo antes posible el tratamiento que se tiene que comenzar entre los cuales destacan los siguientes.

  • En primer lugar y por encima de todo siempre se optan por lociones y cremas que aporten una gran cantidad de hidratación. Es el primer paso para comenzar a recuperar el estado natural de la piel.
  • A partir de ahí siempre se hace hincapié en utilizar cremas que tengan una cierta cantidad de antibiótico. De esta manera no solamente vamos a atacar las posibles erupciones infecciosas que podamos tener sino que al mismo tiempo actuará como barrera de protección.
  • Decir también que en algunos casos un poco más severos se pueden utilizar corticoides. Este tratamiento no se aplica siempre ya que no son pocas las personas las que pueden presentar un cierto rechazo a este tipo de sustancias por lo que siempre hay que tener cierta precaución.