Piel sensible

Pocos conceptos hay tan extensos dentro del mundo de los problemas dermatológicos como el de piel sensible. Diferentes estudios, incluido algunos informes procedentes de la propia OMS, aseguran que el 65% de la población mundial, en algún momento de su vida ha padecido, o padece este problema.

Este dato hace que sea muy importante tener una información concreta y que aborde de un modo sencillo y claro algunos conceptos, como su definición, sus síntomas o su tratamiento, que por desgracia no siempre son del dominio de los afectados con todo lo que ello implica en su calidad de vida.

¿Qué es la piel sensible?

Es una dolencia de la dermis a partir de la cual ésta se vuelve extremadamente sensible a cualquier tipo de alteración. Entre estas alteraciones podemos encontrarnos con muchos tipos, los cuales, pueden ir desde el contacto con un animal domésticos, un cambio de temperatura o incluso la ingesta de algún alimento.

Síntomas de la piel sensible

El conjunto de signos que presenta la piel sensible está muy bien definido. Esto permite, tanto a las personas que lo padecen como a los especialistas, poder determinar de una manera cómoda y sencilla, que están ante este problema y no ante otro reduciendo, como no podía ser de otro modo, los tiempos en los que se comienza a aplicar un tratamiento efectivo. Entre ellos podemos destacar los siguientes.

  • El picor en la piel es una constante en todos los casos. Un picor al que no hay que ceder, ahora veremos cómo tratarlo; ya que de comenzar a rascarnos, podemos empeorar bastante la situación.
  •  Piel enrojecida, en especial en los brotes, Ésta es una de las reacciones más frecuentes con las que nos podemos encontrar en esta dolencia.
  • En algunos casos en los que los brotes son muy virulentos, las manos, por ejemplo, al ser una de las zonas más sensibles, puede incluso comenzar a doler de manera moderada.
  • Un síntoma que no debemos perder de vista ya que es muy esclarecedor es el que tiene que ver con el picor y la sensación de quemazón cuando hace frío y no nos protegemos las manos correctamente.

Tratamiento de la piel sensible

Los tratamientos para este problema siempre están basados en cremas o lociones que restituyan la hidratación natural de la piel y, en algunos casos más graves, en aplicar lociones con algún contenido en corticoides.

Sin embargo, los especialistas siempre recomiendan seguir una serie de pautas que permita al paciente prevenir los brotes que puede padecer.

  • En la medida de lo posible hay que evitar los cambios bruscos de temperaturas y, si se producen, protegerse debidamente ante ellos.
  • Los jabones industriales y otros productos químicos de higiene personal deberían desaparecer de nuestra rutina y pasar a utilizar jabón syndet.

piel sensible jabon syndet

  • El contacto con fibras sintéticas así como con animales domésticos puede agravar el problema de la piel seca por lo que siempre que se pueda se debe limitar y sustituirlo por otro tipo de tejido.